Que Tengo Que Tener En Cuenta Para Contratar Una Asesoría Fiscal: Guía Clara y Práctica

Contratar una asesoría fiscal puede cambiar cómo gestionas impuestos, tiempo y riesgos. Debes priorizar experiencia fiscal relevante, transparencia en honorarios y una comunicación clara que te permita ahorrar dinero y cumplir con la normativa.

A lo largo del artículo verás qué factores clave valorar, qué servicios imprescindibles debe ofrecer la asesoría, qué garantías legales necesitas y qué asuntos prácticos revisar antes de firmar. Estos puntos te ayudarán a comparar opciones y decidir con seguridad.

Factores Clave para Elegir una Asesoría Fiscal

Evalúa capacidad técnica, historial real y costes claros antes de decidir. Prioriza un equipo con experiencia en tu sector, referencias verificables y una política de honorarios transparente y detallada.

Experiencia y especialización del equipo

Busca asesores con experiencia directa en tu actividad económica (autónomo, pyme, comercio electrónico, hostelería, etc.). Pregunta por años de práctica, casos similares gestionados y si hay especialistas en impuestos concretos que te afectan: IVA intracomunitario, retenciones, módulos o tributación internacional.
Comprueba la formación y certificaciones del personal: graduados en ADE, derecho fiscal, titulación de gestor administrativo o colegiaciones relevantes. Un equipo con contables y abogados fiscales evita remitir constantemente asuntos fuera de la asesoría.
Valora herramientas y procedimientos: uso de software contable, automatización de facturación y soporte para presentación telemática. Pide ejemplos de informes que entregarían y la frecuencia de contacto para que se ajuste a tu ritmo operativo.

Reputación y referencias previas

Solicita referencias concretas y contacta a 2–3 clientes actuales o pasados en tu sector para confirmar calidad y puntualidad. Inspecciona opiniones en directorios profesionales y redes; presta atención a respuestas de la asesoría ante críticas.
Verifica sanciones o expedientes disciplinarios en colegios profesionales y pide ejemplos de situaciones problemáticas que hayan resuelto (inspecciones de Hacienda, recursos, aplazamientos). La reputación no es solo valoraciones altas, sino consistencia en cumplir plazos y defender al cliente cuando hace falta.
Pregunta por retenciones de responsabilidad profesional y seguros: una asesoría con cobertura ante errores te da mayor seguridad financiera.

Transparencia en los honorarios

Exige una propuesta escrita con desglose de servicios incluidos (contabilidad, impuestos, nóminas, asesoramiento puntual, gestiones ante Hacienda) y tarifas separadas por servicio. Evita presupuestos vagos que hablan solo de “precio mensual”; pide ejemplos de facturas tipo según volumen de facturación o número de empleados.
Aclara cómo se facturan servicios extraordinarios: asesorías en inspecciones, recursos o declaraciones complementarias. Confirma plazos de pago, revisiones anuales de precio y si aplican penalizaciones por bajas de contrato.
Revisa cláusulas sobre duración mínima, condiciones de baja y entrega de documentación al terminar la relación para evitar costes ocultos.

Servicios Esenciales que Debe Ofrecer una Asesoría Fiscal

Una asesoría fiscal debe cubrir la presentación de tus impuestos, la planificación para reducir cargas fiscales dentro del marco legal y la gestión de procedimientos con la Agencia Tributaria. Estos servicios garantizan cumplimiento, detectan riesgos y optimizan tu carga fiscal según tu situación (autónomo, pyme, o persona física).

Declaraciones de impuestos y obligaciones fiscales

Tu asesor debe preparar y presentar todas las declaraciones periódicas y anuales: IVA, retenciones de IRPF, pagos fraccionados de Sociedades, modelo 100 (IRPF) y modelo 200/220 según proceda.
Debe revisar datos contables antes de presentar para evitar errores formales que puedan derivar en sanciones.

Pide comprobantes de validación y copias de los modelos presentados.
Verifica que incluyan calendario fiscal personalizado con fechas límite, importes a ingresar y métodos de pago para evitar recargos por presentación fuera de plazo.

Planificación y optimización fiscal

Tu asesor debe identificar deducciones, incentivos y regímenes especiales aplicables (estimación objetiva, módulos, incentivos I+D, deducciones por residencia o inversión).
Debe modelar escenarios anuales y multianuales para comparar impacto fiscal de decisiones: cambio de forma jurídica, reparto de dividendos, o contratación de personal.

Solicita cálculos numéricos y propuestas concretas con plazos de implementación.
Revisa que propongan medidas prácticas: calendario de gastos, reestructuración de facturación o uso de sociedades holding cuando sea ventajoso y legal.

Gestión ante la Agencia Tributaria

Tu asesor debe gestionar notificaciones, presentar alegaciones, recursos y solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de deudas.
Debe actuar como apoderado cuando quieras, revisando y contestando requerimientos en los plazos establecidos.

Exige registro de comunicaciones y copia de escritos presentados.
Comprueba que cuenten con procedimientos para inspecciones: checklist pre-inspección, preparación de documentación y estrategia de defensa técnica basada en normativa y jurisprudencia aplicable.

Aspectos Legales y Garantías al Contratar una Asesoría Fiscal

Revisa cómo la firma protege tus datos, qué cubre el contrato y cómo te mantendrán al día con cambios normativos. Estas tres áreas determinan el nivel de seguridad legal y operativo que recibirás.

Confidencialidad y protección de datos

Exige un protocolo escrito sobre tratamiento de datos personales y financieros. El documento debe indicar quién accede, cómo se almacenan y duración del tratamiento, además de medidas técnicas como cifrado y copias de seguridad periódicas.

Verifica el cumplimiento del RGPD y la normativa española (LOPDGDD). Pide ver la cláusula de encargamiento de tratamiento si la asesoría subcontrata servicios (p. ej., gestores documental o plataformas cloud).

Solicita información sobre brechas de seguridad: tiempos de notificación, responsabilidades y medidas correctoras. Conserva un registro de autorizaciones que firmes para poder revocar accesos si cambias de proveedor.

Contrato de servicios y cobertura de responsabilidad

Asegúrate de que el contrato incluya alcance de servicios detallado: obligaciones fiscales, contables, plazos de presentación y trabajos extraordinarios. Evita contratos vagos que dicen “servicios fiscales” sin especificar tareas concretas.

Comprueba cláusulas de honorarios y revisiones: tarifas fijas vs. por hora, gastos reembolsables y penalizaciones por incumplimiento. Pide ejemplos de costes por servicios fuera del alcance (inspecciones, recursos administrativos, consultas urgentes).

Revisa la cobertura de responsabilidad profesional (seguros). Debe especificar límites de indemnización, exclusiones y procedimiento para reclamaciones. Si la asesoría no tiene seguro, solicita que lo contraten o busca otra firma.

Actualización normativa

Confirma cómo te informarán sobre cambios fiscales relevantes: boletines personalizados, alertas por correo o reuniones periódicas. Indica el tiempo máximo de respuesta para consultas sobre nueva normativa.

Pregunta por la metodología de actualización interna: suscripción a bases de datos jurídicas, formación continua del equipo y participación en foros profesionales. Esto evita asesoramiento obsoleto en materia de deducciones, tipos impositivos o plazos.

Exige que las recomendaciones por cambios normativos vengan por escrito y con límite de validez. Pide ejemplos recientes donde la firma haya gestionado correctamente una modificación legal para clientes similares a ti.

Consideraciones Prácticas y Adicionales

Evalúa la calidad de la comunicación, la disponibilidad para resolver dudas y las herramientas digitales que la asesoría usa para facilitar trámites y acceso a tu información fiscal.

Atención personalizada y comunicación

Comprueba quién será tu interlocutor habitual: pide el nombre y la tarjeta profesional del gestor asignado. Pregunta la frecuencia y canal de las comunicaciones (email, teléfono, videollamada, o portal cliente) y exige un tiempo máximo de respuesta razonable, por ejemplo 24-48 horas laborables.
Valora la proactividad: una buena asesoría te avisará de vencimientos, oportunidades fiscales y cambios normativos antes de que afecten a tu negocio. Solicita ejemplos concretos de notificaciones que envían a otros clientes similares.

Asegura la claridad en los costes de comunicación: define si las consultas telefónicas o por email están incluidas o tienen coste adicional. Pide un acuerdo por escrito que detalle los servicios incluidos, los plazos de entrega de informes y el procedimiento para escalado de incidencias.

Capacidades tecnológicas y herramientas digitales

Verifica qué plataforma usan para intercambio de documentos y firma digital. Debe ofrecer acceso seguro 24/7 a tus declaraciones, facturas y recibos, con cifrado y control de permisos para usuarios. Pregunta si integran con tu software de facturación o si facilitan exportación en formatos estándar (CSV, XML) para evitar doble trabajo.
Confirma compatibilidad con la Sede Electrónica y sistemas de la Seguridad Social para trámites online. Averigua si automatizan declaraciones periódicas (IVA, IRPF, modelos) y si ofrecen alertas automáticas sobre plazos.

Pide demostración práctica antes de contratar: que te muestren cómo subir un documento, consultar un impuesto y revisar un informe. Comprueba también el historial de backups y la política de retención de datos para cumplir la normativa de protección de datos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Let's talk

If you want to get a free consultation without any obligations, fill in the form below and we'll get in touch with you.